Sin lugar a dudas el turismo religioso es una alternativa para los viajeros y sigue siendo muy atractivo para muchos de los fieles que anualmente visitan estos lugares de culto o santuarios.
Tierra Santa, Jerusalén
Es una ciudad que despierta emociones, promete experiencias espirituales y religiosas, interesantes recorridos y divertidas aventuras. Se la llama tierra santa por ser el lugar de las tres grandes religiones mundiales; el judaísmo, el cristianismo y el islamismo, tiene importantes reivindicaciones sobre tierra santa y sus lugares sagrados. Debido a la discordia entre estas religiones desde los días de Jesucristo, la ciudad ha sido conquistada once veces y destruida totalmente cinco.
Uno de los sitios más destacados y relevantes de este barrio es la Vía Dolorosa o Vía Crucis, fue el último camino que recorrió Jesús, y el lugar donde fue crucificado y enterrado. Muchos peregrinos llegan a Jerusalén para seguir los pasos de Jesús que pasa por las 14 estaciones del Vía Crucis para finalizar en la Iglesia del Santo Sepulcro. Allí se conservan algunas de las reliquias más importantes del Cristianismo, como la Piedra de la Unción y la Tumba de Jesús.
El Vaticano y la Basílica de San Pedro, Italia.
Es el centro del catolicismo, y que abarca la Ciudad del Vaticano, el estado, así como los alrededores de los barrios romanos, es la residencia del Papa jefe de la Iglesia Católica en todo el mundo. Esta pequeña ciudad está repleta de historia y obras de arte más que la mayoría de las ciudades en el mundo. Aquí encontramos la Capilla Sixtina, Diversos museos, las obras más importantes de los renacentistas Miguel Ángel, Rafael, Leonardo, o galerías del arte egipcio o clásico-grecorromano, etc.
La basílica actual es el resultado de una obra desarrollada durante varios siglos. Comenzó por ser un monumento conmemorativo, en el lugar donde San Pedro fue martirizado y enterrado, no lejos del circo de Nerón. Entre el 326 y el 330, Constantino, hizo construir una basílica, a expensas del Papa Silvestre I, que fue terminada 30 años después. En el siglo XV, debido a que la basílica, se encontraba bastante deteriorada y amenazaba con derrumbarse, el Papa Nicolás V en 1452 encargó su reconstrucción a Bernardo Rosellino, pero los trabajos se interrumpieron tan solo tres años después a la muerte del Papa y los muros tan solo alcanzaban a levantarse un metro del suelo. Es con Julio II en 1506 (50 años después), cuando se reinician las obras acogiendo el diseño propuesto por Bramante que consistía en un edificio con planta de cruz griega inscrita en un cuadrado y cubierta por cinco cúpulas
Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe
Cuya imagen tiene su principal centro de culto en la Basílica de Guadalupe, en el norte de la ciudad de México y es visitado todo el año por los fieles católicos.De acuerdo a la tradición mexicana, la Virgen María se apareció cuatro veces a Juan Diego en1531 en el cerro del Tepeyac. Tras una cuarta aparición, la Virgen ordenó a Juan Diego que se presentara ante el primer obispo de México, Juan de Zumárraga. Juan Diego llevó en su ayate unas rosas que cortó en el Tepeyac, según la orden de la Virgen. Juan Diego desplegó su ayate ante el obispo dejando al descubierto la imagen de la Virgen María, morena y con rasgos mestizos. La imagen que hoy en día conocemos sería la misma que la del año 1531.
La fiesta de la Virgen se celebra el 12 de diciembre. La noche del día anterior, las iglesias en todo lo ancho y largo del país se colman de fieles para celebrar una fiesta a la que llaman «las mañanitas a la Guadalupana» o serenata a la Virgen. El santuario de Guadalupe, ubicado en el cerro del Tepeyac en la ciudad de México, es visitado ese día por más de 5 millones de personas.
Se tiene por costumbre que tales peregrinaciones no solo incluyan fieles y organizadores, sino danzantes llamados matlachines, quienes lideran las procesiones hasta llegar a la basílica.












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